VILLARRENSES POR EL MONTE
Es así como podíamos titular
nuestra ultima carrera. Todo comenzó en el sitio de costumbre últimamente “El Chuletero” por cierto uno de nuestros
patrocinadores quedando muy temprano
y con las calles sin poner aun.




A eso de las 8.15 h partía la expedición con 26 valientes dispuestos a
devorar el monte, nos encaminamos hasta la hermosa villa de Baños de la Encina,
dicho sea de paso un pueblo a la opinión
de todos, precioso. Con la recogida de dorsales en el mismo despacho del alcalde
del pueblo, y ya cada uno dispuesto (uno con mas frio que otros), nos
preparábamos para lo que se avecinaba que aunque mas o menos todos imaginábamos la dureza y exigencia de la prueba.

A las 10.00h con una salida amenizada con un speaker muy simpatico,
a los pies del imponente castillo de Baños, comenzaba la prueba, que en sus
primeros kilómetros discurría por las calles empinadas del pueblo, ya con
alguna cuesta que se atragantaba nada mas empezar. Para posteriormente lo mejor
y mas bonito de la prueba, es decir, la travesía por Sierra Morena con unas
pendientes que obligaban (excepto al vencedor de la prueba) a caminar para
poder ascender, pasaban los kilómetros por veredas y senderos junto a las
hermosas vistas del pantano del Rumblar, y los frondosos pinares de Sierra
Morena, y asi pues casi 10 kilómetros…. No sin antes un pequeño percance, ya
que algunos de nuestros atletas emulando a
Curro Jimenez se adueñaron del
monte y decidieron hacer la carrera por su cuenta, jejej es broma. Debido a una
señalización deficiente Jose
Perez , Rafi, Pepe
Suarez, J. Antonio y alguno mas
deambularon hasta topar con el cabo de Finisterre y poder reincorporse a
la carrera trascurridos varios minutos mas tarde.





Pero si duras eran las subidas, no menos lo eran las bajadas muy pronunciadas y con un terreno húmedo dificultaba aun mas el devenir de nuestros corredores.
La parte final de la prueba ya
por las calles del pueblo, con mucha afluencia de publico y entregados a la
causa, hacían mas llevaderos y amenos estos últimos kilómetros hasta la linea
de meta, situada en el centro de la villa. En general todos terminamos que no
es poco dada la exigencia de la prueba y situando a nuestro buque insignia
Casto entre los 60 primeros de la clasificación.